viernes, 20 de junio de 2008

ROSALÍA LINDE

*
FLORES

Tridente de las horas muertas en un océano de paso,
amazona sin fronteras en una selva de obsidiana.
Tus muertes sucesivas te elevan a la catapulta
de heroína, sino fuera por tus cantos de sirena
en una playa sin confín, donde sólo arriba el alcohol
de quemar; con él lavas tus prendas de profetisa.

Tu estulticia no podría ser más avara que la de una llama
que no prende ni con carbón, el mismo que te trajeron
los amantes de la literatura y los fanáticos de la historia
a tu júbilo de maniquí, con engarces de pura virgen.

En tus múltiples moradas duermen trajes anónimos,
el de damisela de una corte donde se sirve el té a las cinco,
el de prostituta de un club de alterne donde van los hombres
tiernos a mostrar su amor por lo indeleble, lo único
que no se borra cuando pisas la arena, tu alma salobre,
el de bruja de los cuartos oscuros donde lloras tu cordura.

Eres la loba de los acantilados donde los pájaros se suicidan
y es por ti, no por tu sombra ardiente de cierzo,
es por tu columna de hierro que forja Hefesto a la intemperie,
es por tu clarividencia de contrato con la ciencia
que después transcriben los amanuenses, hombres de ceniza.

No llores sino quieres desvirtuar tu virtud,
tu senda es el marcapasos de los caballeros que llevan tu prenda
a la contienda y aunque te cueste aceptarlo, luchan por ti,
por el sagrado corazón de tu derrota, a los pies del esperanto.

Esperanto que hablan las mariposas que nunca fueron orugas,
porque su propio vientre es la patria de los mortales:
la belleza de sucumbir ante la fuerza mayor del carromato
que tira de todos cuesta abajo, hacia la ciénaga.


Rosalía Linde

*****

MITOLOGÍA DE LA RUEDA

La mitología de la rueda,
con sus radios como osamentas
del caucho,
como hilos de Ariadna,
que dejan atrás al Minotauro
por unos instantes...;
con su corona de goma
que es el sueño de un infante,
el círculo perfecto
que no aborta esquinas
con sabor a nada;

La mitología de la rueda
que es la prehistoria
de lo que somos:
tristes simios como escuadras
y ralos, como el mar en la noche,
tristes simios que adoran
al único demonio que pobló
las cavernas y al que veneramos,
como a un amuleto mágico.

La mitología de la rueda
que nos transporta hacia
el fin del mundo, donde Colón
perdió la vista y donde
todos vamos a aparcar,
porque no hay camino que se recorra
sin el consuelo de la desnudez,
cuando la máquina-demonio
nos escupe como aceite.

¡Y aún creemos que fuimos
nosotros quienes la inventamos!
La mitología de la rueda
es la mano que nos esculpe,
con sus santos, popes y epopeyas,
cuando entramos en la maquinaria
que acelera, desde nuestros cuerpos
y como Tetsuo, el metal nos roba
las caderas y el tiempo es efímero.

Hal 9000 no era más que su íncubo,
esperando llegar a Júpiter
antes de que la implosión sucumbiera
a la verdad de que aún cuando
creemos estar libres de ella
la mitología de la rueda
es el dragón que pinta el aire
de enredaderas y nos llena los pulmones
de polución y segmentos de su círculo.


Rosalía Linde
Madrid - España

Su blog:

http://floresdeescarcha.blogspot.com/

6 comentarios:

Rossana dijo...

Rosalía :
Quería leer tu poesía con calma y la verdad llegaré tarde a donde voy, sin embargo debo decir..
Vaya!!
Vaya que si que ha valido la pena este precioso tiempo con la POESIA, ambas poesía me atraparon , las leí 2 veces y las disfrute en demasía...
Te dejo un abrazo
Me voy feliz de haber leído BUENA poesia.
Rossana

Rosalia Linde dijo...

Rossana:
no sabes cómo te agradezco tus palabras. Me alegro de que te hayan gustado mis poemas. Un abrazo muy fuerte.

Rosalía

Ana Muela Sopeña dijo...

"el de bruja de los cuartos oscuros donde lloras tu cordura."

"Eres la loba de los acantilados donde los pájaros se suicidan"

Estos dos versos (se doblan, pero ya sé que son largos ambos) me han impactado hondamente en tu poema: Flores.

Has captado en este poema el drama y la maravilla de ser mujer con una sabiduría arquetípica que parece provenir de algún lugar ancestral de tu ser.

El primer verso me ha parecido que conecta con la sabiduría de los arquetipos del inconsciente colectivo. Y es que la fuerza de la mujer es la intuición, la percepción desde el centro de sí misma, desde su matriz, desde sus vísceras. Y no se puede obligar a una mujer a pensar sólo linealmente. "Llorar la cordura...estos conceptos son brillantes, realmente.

El verso de la loba de los acantilados me parece también muy contundente. Y es que sólo ante una mujer loba un pájaro ya no quiere ser pájaro, sino lobo...o quizás otra cosa.

En el poema "Mitología de la rueda" consigues realizar un viaje por un territorio no cartografiado. Lo interior y lo exterior se mezclan. La historia del Hombre es biológica y está también muy ligada a sus inventos. Todo se hila aquí...

Un abrazo
Ana

Rosalia Linde dijo...

Ana:

gracias por tu amable comentario y por desglosar el significado de los versos. Esos versos en concreto, que tú nombras (de Flores), si te gustaron a ti, mereció la pena escribirlos. Ya sabes que tienes una admiradora en mí.
Gracias por comentar también La mitología de la rueda. Fue un placer tenerte en mi espacio. Un beso muy grande.

Rosalía

Gabriela dijo...

Rosalía... Me ha gustado tu poesía.
Espero poder...seguir leyéndote
Gracias por compartir belleza

Te dejo mi abrazo y admiración

Gabriela

Rosalia Linde dijo...

Gabriela:

muchas gracias por tus palabras. Para mí es un honor que me leas. Yo también te seguiré las huellas. Por cierto, ¿tienes página o blog?

Un beso,

Rosalía