
martes 7 de julio de 2009
PREMIO ARMONÍA
**
Gabriela González Rodríguez, desde su blog Y además poesía me ha concedido este premio que ha sido creado para premiar al mejor Blog o Web en Poesía, Imagen y Colaboración.
*
Gracias Gabriela, por pensar en mí.
*
Yo entrego este premio a:
*
- Giovanni Collazos: El plebeyo
*
- Joan Tristany: Cebras verdes
*
- Lisola: Satán dice
*
- Montse Oleart: Entre pasiones, un mundo de sensaciones
*
Enhorabuena a los premiados.
*
En Bilbao, a 7 de julio de 2009
*
Ana Muela Sopeña
lunes 22 de junio de 2009
MARISA LEÓN
*
A TI, INAUDITO ENSAYO
Las frondes de tu palabra
rizan, detienen al viento
todo permanece quieto
esperando la inquietud
la conjura de tu benevolencia.
Oteando entre las estrellas marinas
y los pliegues del mar
de un mayo ermitaño.
De repente
se abre el novel apunte
de tu primer verso.
Se descubre la flor a la curiosidad
actor y público de tu jardín de vocales
¡las paredes tiemblan ante tu risa!
Silba peregrino ante la muerte del silencio
por el pecado
o la gracia,
de saberte desnudo.
---
mayo malaquita y nomeolvides.
Marisa León
*****
SOY LA VOZ DEL TIEMPO
Soy la voz del tiempo
y del tiempo soy mudez
y del clamor soy la voz rebelde
y de las cadenas soy la voz que hace enloquecer
y soy la voz del viento y del tributo
soy la voz del misterio.
Soy de tierras negras
de basaltos y aguamarinas
del himen del mar somnoliento
como una raíz encarnecida por la lluvia
como una estrella indeleble.
Soy agua y una cordillera de hematites
liviana y orilla, columna de heliotropos
soy un pilar y una costilla
una vasija fundida en lagares de ópalos
simiente de un ave emigrante
soy templada espada que combate incertidumbres
y grito con voz de nube.
Antiguo sortilegio
de bosques
tamizados por diosas de aguas.
Soy la voz
la voz atávica de un dragón
fuego y arcilla, lluvia, fin.
Soy la voz que cura y mata
que aplasta y eleva
la que maldice y honra
la voz que envenena y siembra
la que dirime y encarcela.
Soy código de luceros y amanecer de llantos
esfinge de universos y sueño de alquimistas
y soy la voz, y callo, y canto, y callo y grito
y soy la voz cuando amanece la vida.
Soy la voz de los sueños
soy eco muriendo de amor
y grito con voz de agua y de cenizas.
---
Abril centáurea y astrofilita
Marisa León (Canarias)
A TI, INAUDITO ENSAYO
Las frondes de tu palabra
rizan, detienen al viento
todo permanece quieto
esperando la inquietud
la conjura de tu benevolencia.
Oteando entre las estrellas marinas
y los pliegues del mar
de un mayo ermitaño.
De repente
se abre el novel apunte
de tu primer verso.
Se descubre la flor a la curiosidad
actor y público de tu jardín de vocales
¡las paredes tiemblan ante tu risa!
Silba peregrino ante la muerte del silencio
por el pecado
o la gracia,
de saberte desnudo.
---
mayo malaquita y nomeolvides.
Marisa León
*****
SOY LA VOZ DEL TIEMPO
Soy la voz del tiempo
y del tiempo soy mudez
y del clamor soy la voz rebelde
y de las cadenas soy la voz que hace enloquecer
y soy la voz del viento y del tributo
soy la voz del misterio.
Soy de tierras negras
de basaltos y aguamarinas
del himen del mar somnoliento
como una raíz encarnecida por la lluvia
como una estrella indeleble.
Soy agua y una cordillera de hematites
liviana y orilla, columna de heliotropos
soy un pilar y una costilla
una vasija fundida en lagares de ópalos
simiente de un ave emigrante
soy templada espada que combate incertidumbres
y grito con voz de nube.
Antiguo sortilegio
de bosques
tamizados por diosas de aguas.
Soy la voz
la voz atávica de un dragón
fuego y arcilla, lluvia, fin.
Soy la voz que cura y mata
que aplasta y eleva
la que maldice y honra
la voz que envenena y siembra
la que dirime y encarcela.
Soy código de luceros y amanecer de llantos
esfinge de universos y sueño de alquimistas
y soy la voz, y callo, y canto, y callo y grito
y soy la voz cuando amanece la vida.
Soy la voz de los sueños
soy eco muriendo de amor
y grito con voz de agua y de cenizas.
---
Abril centáurea y astrofilita
Marisa León (Canarias)
lunes 15 de junio de 2009
MIGUEL ÍÑIGUEZ
*
CARIÁTIDE EN LOS POLÍGONOS
Total: El acero
de los hombres del carbón y del acero
ensayan sus pómulos,
ensayan como amos, como agujas
mi-tu-todo en sus aristas
así de golpe
hombre de un solo día.
Qué digno temblor se escucha
entre los dedos
ruido delgado su tridente
dulce soberbia y soberanía
su arranque,
su hélice, su testa
galvanizada lo reverdece.
Qué ascesis técnica,
qué amables campanillas
son los cinceles
que sobre ellos se posaron
así negocian
así de golpe
a trueque negocian los místicos
yunta y parábola cerrando sus líquidos.
¿Cuándo la curva de vuelo
a sus clavos entrega?
Blindaje de especias
tañen sus órbitas; lindan
ensayan así de golpe
cual dúctil aurora
salto dialéctico en los polígonos.
Miguel Íñiguez
*****
ÁRBOLES CIUDADANOS
Rezaré la noche huidiza una vez más
con adagio de árboles ciudadanos
respirando esa lejanía,
que con sus últimos vehículos me añade
motor, también ruido de vigilia y asfalto
conectado a los hombres
para no volverles la espalda.
Sin saber por qué ha de venir
pasaje de angostura,
claroscuro creciente de luna,
sobre vidrios de advertencia
parabólica voz
posarse en los hombros.
Huelga de un tiempo de un espacio
con el brillo de los ojos; sus líneas,
una raíz cúbica una razón plástica
edificada,
entre gremios afables,
nuncio en la plaza y rumor de avenidas.
Rezo arquitectura
al pie de los vehículos
en la ciudad de las luces
conectado a los hombres.
Miguel Íñiguez
Su Blog:
Estación de acacias
CARIÁTIDE EN LOS POLÍGONOS
Total: El acero
de los hombres del carbón y del acero
ensayan sus pómulos,
ensayan como amos, como agujas
mi-tu-todo en sus aristas
así de golpe
hombre de un solo día.
Qué digno temblor se escucha
entre los dedos
ruido delgado su tridente
dulce soberbia y soberanía
su arranque,
su hélice, su testa
galvanizada lo reverdece.
Qué ascesis técnica,
qué amables campanillas
son los cinceles
que sobre ellos se posaron
así negocian
así de golpe
a trueque negocian los místicos
yunta y parábola cerrando sus líquidos.
¿Cuándo la curva de vuelo
a sus clavos entrega?
Blindaje de especias
tañen sus órbitas; lindan
ensayan así de golpe
cual dúctil aurora
salto dialéctico en los polígonos.
Miguel Íñiguez
*****
ÁRBOLES CIUDADANOS
Rezaré la noche huidiza una vez más
con adagio de árboles ciudadanos
respirando esa lejanía,
que con sus últimos vehículos me añade
motor, también ruido de vigilia y asfalto
conectado a los hombres
para no volverles la espalda.
Sin saber por qué ha de venir
pasaje de angostura,
claroscuro creciente de luna,
sobre vidrios de advertencia
parabólica voz
posarse en los hombros.
Huelga de un tiempo de un espacio
con el brillo de los ojos; sus líneas,
una raíz cúbica una razón plástica
edificada,
entre gremios afables,
nuncio en la plaza y rumor de avenidas.
Rezo arquitectura
al pie de los vehículos
en la ciudad de las luces
conectado a los hombres.
Miguel Íñiguez
Su Blog:
Estación de acacias
domingo 24 de mayo de 2009
VIVÍ MASSARES
*
TORMENTA
Si la noche me empapa la intuición de ceniza
y abundo fosca lumbre de líquidos contornos
dónde el incendio inclina su textura de fauces y me pierde
derramada, disuelta,
torrente depredado de ternura.
¿Ante o dentro de mí?
El fuego. ¡El fuego!
Tempestad subcutánea curvando las rodillas
hasta la exhumación de lo nefando...
Y la pira arrasada de sudor. Me hundo. ¡Lloro!
Heme imprecando el beso, rasgando de caricias el rencor,
calcinando hipogeos con guantes de melaza
y un Lobo apura ascuas de mis restos
sobrevuela la tromba
sumergido en mis ojos.
Viví Massares
*****
HUMO
Huyes de ti, escanciada
del cuenco más absurdo de la muerte,
indolencia excedida de matices sin fe en lo bosquejado:
no urdiste lienzo debajo de las tibias pinceladas
y huyes sin atreverte a ya no respirar
o aceptar respirado lo vivido
como al humo de las deflagraciones de los campos en tiempo de cosecha,
no bostezos del dorarse en el pan, como pudiste,
sino consumición de las espigas,
y sobre el limbo, entonces, arañas un descuido ceniciento
que no llega a barbecho ni a piedad.
Si al borde de los llantos regresaras las huellas,
rehilaras la matriz de los equívocos hasta el borrón,
no cuenta nueva, sólo
hasta la niña que regresa o que
sólo renace sol
sueño dentro de sueño sobre la fumarada de los campos,
sin saber qué es el trigo o qué las pinceladas para el tiempo a vivir
y sin el doble puño de aliento residual sobre el paisaje,
huyeras de la niebla al horizonte
y tuvieras del humo
un único temblor con que salvar tu nombre emborronado
en la transmutación de las hogueras.
Viví Massares
TORMENTA
Si la noche me empapa la intuición de ceniza
y abundo fosca lumbre de líquidos contornos
dónde el incendio inclina su textura de fauces y me pierde
derramada, disuelta,
torrente depredado de ternura.
¿Ante o dentro de mí?
El fuego. ¡El fuego!
Tempestad subcutánea curvando las rodillas
hasta la exhumación de lo nefando...
Y la pira arrasada de sudor. Me hundo. ¡Lloro!
Heme imprecando el beso, rasgando de caricias el rencor,
calcinando hipogeos con guantes de melaza
y un Lobo apura ascuas de mis restos
sobrevuela la tromba
sumergido en mis ojos.
Viví Massares
*****
HUMO
Huyes de ti, escanciada
del cuenco más absurdo de la muerte,
indolencia excedida de matices sin fe en lo bosquejado:
no urdiste lienzo debajo de las tibias pinceladas
y huyes sin atreverte a ya no respirar
o aceptar respirado lo vivido
como al humo de las deflagraciones de los campos en tiempo de cosecha,
no bostezos del dorarse en el pan, como pudiste,
sino consumición de las espigas,
y sobre el limbo, entonces, arañas un descuido ceniciento
que no llega a barbecho ni a piedad.
Si al borde de los llantos regresaras las huellas,
rehilaras la matriz de los equívocos hasta el borrón,
no cuenta nueva, sólo
hasta la niña que regresa o que
sólo renace sol
sueño dentro de sueño sobre la fumarada de los campos,
sin saber qué es el trigo o qué las pinceladas para el tiempo a vivir
y sin el doble puño de aliento residual sobre el paisaje,
huyeras de la niebla al horizonte
y tuvieras del humo
un único temblor con que salvar tu nombre emborronado
en la transmutación de las hogueras.
Viví Massares
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