miércoles, 2 de diciembre de 2009

FELIPE FUENTES GARCÍA

*
ANGOSTURA

LA LUZ se adelgazaba lentamente
en el hondón del tiempo. Tú
todavía cabías en sus ojos.

Luego su ausencia entera entraba en ti
como nieve en el humo,
como el silencio
en la ahogada latitud del páramo.

Tú hilabas
un vellón de dolor interminable
bajo el oscuro blanco de aquel rostro. Ibas
de rama en rama entre sus párpados
como el ave sedienta de la luz que sostenía
el solo amor en vela de su cuerpo.


Felipe Fuentes García


*****

MALVA Y GRIS

APENAS queda sed en los varales
de un verano ya muerto. El griterío
de la niñez del verde baja al río
a lavar la memoria de cristales.

Los álamos del tiempo hacen señales
con pañuelos de fronda, graderío
de luz encaramada al desafío
de la hiedra que nubla los tapiales.

En surcos los silencios desperezan
polvaredas del barro. Tras las eras,
mientras, veladas cúpulas de calma,

los humos blancos de la aldea rezan,
la soledad arrasa las banderas
—malva y gris— de los páramos del alma.


Felipe Fuentes García


*****

EL ÓLEO DEL DESVÁN

ALZO la luz y, al parpadeo,
una forma se adentra y abandona
el claroscuro. Advierto que la siguen
unos ojos tras grumos de arcilla o de ceniza.
Y no sé si se enciende
algún verde inmortal en su mirada
o si es el arte, acaso, el opio
que recrea el latido o lo alimenta.
Vago en mi sombra y brilla el aire.
Alzo la luz y creo la tiniebla.
Y se elonga el temblor desde el recuerdo
hacia un recinto en el que pugnan
la mirada, el fanal y el bastidor.


Felipe Fuentes García

11 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias por venir, Felipe, a este Oasis de palabras.

Preciosos los tres poemas.

El primero es suave y muy lírico. El segundo un soneto que se desliza suavemente. Y el tercero se encuentra envuelto en el misterio del tiempo.

Enhorabuena
Un abrazo grande
Ana

A.L. dijo...

Son unos poemas sensibles,llenas de originialidad lirica, que van directamente al corazon...

Mis apreciasiones,
A.Langa

Perfecto dijo...

Los sonetos son muy buenos. Es muy dificil que un soneto no suene a ripio, y Felipe engarza los versos con gran maestria.
Unos poemas muy buenos, de una hermosa sensibilidad.
No conocía nada de este poeta. Gracias Ana por acercarnoslo.

Un abrazo.

Felipe Fuentes García dijo...

Estimada Ana:

Es para mí un honor participar en tu magnífico blog. Espero estar a la altura del elenco de poetas que me han precedido con sus aportaciones en él. Te doy las gracias por haberme facilitado esta participación y te agradezco y valoro tu lectura y opinión sobre los poemas.

Recibe un gran abrazo.
Felipe.

Felipe Fuentes García dijo...

Gracias, Andrei, por expresarme tu opinión sobre los poemas. Recibe un afectuoso saludo.
Felipe.

Felipe Fuentes García dijo...

Te agradezco, Perfecto, tu paso por los poemas. Es muy reconfortante tan favorable opinión sobre mi humilde propuesta.

Recibe un saludo cordial.
Felipe.

*E_lys_a* dijo...

Me alegro de volver a encontrar las letras de Felipe, poeta al que admiro y al que además, le debo mucho de mi gusto por la poesía. Aprovecho para mandarle un afectuoso saludo!
Elisa Berna Martínez

Felipe Fuentes García dijo...

Te agradezco, Elisa, tu aprecio y tu comentario. La consideración es mutua, amiga. Recibe un abrazo. Felipe.

María García Romero dijo...

Ana, gracias por acercarnos la poesía de Felipe Fuentes,sin duda, de gran calidad y belleza.
El soneto soberbio!...
Mi abrazo y mi admiración.

Óscar Distéfano dijo...

La poesía de Felipe Fuentes enriquece, sin dudas, este maravilloso blog que ha creado nuestra Ana.

Felipe, leerte es siempre adentrarme en la esencia de la palabra, en las imágenes precisas, en la entonación exacta, es degustar auténtica poesía.

Un abrazo amigo.
Óscar

fenix dijo...

Enhorabuena Felipe.
No entiendo mucho de poesía, pero al leerlas, siento la profundidad aleatoria de un entorno cercano y tan lejos a la vez, que pareciera cabalgar a lomos de la fantasia de dos dimensiones : una real, dura y otra ficticia, ensoñadora y placentera.
Realmente la poesía desde tu visión es un mundo de contrastes abstractos y a la vez tan diáfonos que sinceramente no estoy a la altura de lo que exige su verdadera comprensión.
Desde aquí un merecido aplauso
Manuel